Es importante comenzar definiendo qué se entiende por teoría y modelo en investigación científica. Las teorías son sistemas coherentes de conceptos abstractos, relaciones y supuestos que pretenden explicar y predecir fenómenos. Ofrecen marcos amplios para interpretar aspectos de la realidad. Los modelos constituyen representaciones simplificadas de fenómenos o sistemas complejos, que enfatizan ciertos elementos en función del propósito del investigador.
Existen múltiples teorías y modelos que pueden ser pertinentes para un marco teórico, dependiendo del campo de estudio. Algunos ejemplos son: teorías psicológicas como el conductismo, cognitivismo o psicoanálisis; teorías sociológicas como el funcionalismo, interaccionismo simbólico o conflictivismo; modelos económicos como el keynesiano, monetarista o de equilibrio general; modelos físicos como el modelo estándar de partículas o la teoría de cuerdas.
Cómo seleccionar las teorías y modelos adecuados
Una vez que se ha delimitado el problema de investigación, es momento de identificar qué teorías y modelos existentes en la literatura son relevantes para abordarlo. Esto requiere realizar una extensa revisión de la literatura en el campo de estudio para determinar qué perspectivas teóricas han sido aplicadas previamente.
Es importante evaluar críticamente cada teoría y modelo potencial en función de varios criterios:
- Solidez empírica: ¿En qué medida la teoría o el modelo está respaldado por evidencia empírica? ¿Sus postulados y proposiciones han sido confirmadas por investigaciones previas?
- Poder explicativo: ¿Qué capacidad tiene la teoría o modelo para explicar y predecir los fenómenos de interés? ¿Proporciona entendimiento profundo de las relaciones causales?
- Vigencia: Aunque una teoría o modelo haya sido muy influyente en el pasado, ¿sigue siendo relevante a la luz del conocimiento actual? ¿Necesita ser adaptado o complementado?
- Aplicabilidad: ¿Es la teoría o modelo apropiado para el contexto particular y las preguntas específicas que se buscan responder con la investigación?
Una vez evaluadas las alternativas, se seleccionan aquellas teorías y modelos que mejor encajen con los objetivos y necesidades del estudio. Lo ideal es elegir las perspectivas más robustas, actualizadas y cercanas al fenómeno de interés.
Cómo integrar múltiples teorías y modelos
Luego de identificar las teorías y modelos más útiles para una investigación, el siguiente paso es integrarlos en un marco teórico coherente. Esto permite construir una perspectiva más completa e integral sobre el fenómeno de interés.
Para lograrlo, es clave realizar un análisis detallado de cada teoría/modelo seleccionado, identificando:
- Conceptos centrales
- Supuestos principales
- Proposiciones y relaciones causales postuladas
- Hallazgos empíricos previos
Con esta información mapeada, se pueden encontrar puntos de convergencia y divergencia:
- ¿Dónde existen solapamientos conceptuales o relaciones causales que apuntan en la misma dirección?
- ¿Dónde hay contradicciones o discrepancias entre lo que postula una teoría/modelo versus otra?
Reconociendo similitudes y diferencias es posible integrar las perspectivas teóricas en un nuevo marco híbrido. Este debería conservar lo más destacado de cada teoría/modelo, resolviendo contradicciones y compensando limitaciones de unas teorías con los puntos fuertes de otras.
El resultado es una síntesis integradora, un nuevo marco teórico fortalecido con múltiples miradas complementarias sobre el problema de investigación. Este marco integral guía el resto del estudio empírico.
Cómo aplicar el marco teórico integrado
Luego de construir un marco teórico integral a partir de múltiples teorías y modelos, el siguiente paso es aplicarlo para guiar el resto de la investigación empírica.
En primer lugar, el marco teórico sólido permite derivar hipótesis específicas sobre las relaciones que se presumen existen entre variables y constructos clave identificados. Las hipótesis fluyen lógicamente de las relaciones causales postuladas en las teorías que componen el marco integrado.
A continuación, en la fase metodológica, el marco teórico ofrece un mapa conceptual para seleccionar variables relevantes a medir u observar. También es útil para elegir los diseños, instrumentos y análisis estadísticos apropiados para poner a prueba las hipótesis.
Una vez recolectados y analizados los datos, se debe interpretar los hallazgos empíricos obtenidos a la luz de las teorías y modelos que componen el marco teórico. Se contrastan resultados con predicciones teóricas para corroborar, rechazar o refinar las relaciones causales propuestas inicialmente.
Conclusión
En síntesis, integrar múltiples teorías y modelos en un marco teórico coherente, aunque desafiante, es indispensable para construir una base conceptual sólida en una investigación.
Los pasos clave son:
- Identificar teorías y modelos vigentes relevantes al problema de investigación
- Evaluar rigurosamente cada teoría/modelo en función de criterios como solidez empírica, poder explicativo, vigencia y aplicabilidad
- Seleccionar los más robustos y cercanos al fenómeno de interés
- Analizar similitudes y divergencias entre teorías/modelos
- Sintetizar en un marco integrado, resolviendo contradicciones
- Derivar hipótesis y aplicar el marco para guiar el estudio empírico
- Interpretar hallazgos a la luz del marco teórico
Construir este tipo de marco teórico integral, multifacético, riguroso y actualizado es lo que permite que una investigación pueda expandir las fronteras del conocimiento existente y realizar contribuciones novedosas en cualquier dominio científico.
Y el proceso no termina en la investigación misma. El uso de marcos teóricos integradores también es clave en diversos ámbitos profesionales para conceptualizar problemas complejos e identificar soluciones óptimas sustentadas en conocimiento científico multidisciplinario.